¡Empezamos semana!
Una de las cosas que más me impacta, durante mi día a día en la vida mexicana, es el idioma; sí, sí, el idioma. Obviamente nos entendemos, el idioma parte del mismo sitio, pero a veces me quedo muy atrapada (a lo sesión de hipnosis) cuando me hablan en mexicano porque utilizan muy a menudo muletillas locales.
Una no está acostumbrada a esto todavía y cuesta procesar cuando me hablan, es muy probable que esto sea debido a que la única neurona que tengo está muy ocupada abanicándose. He aquí algunas de las trampas con las que me encuentro a menudo:
¡Está padre! (o padrísimo)
Aja
Igual
Ora sí que…
Sale pues
¡Bolillito!
Okey
Chin
Pal
Pos'
¡Que nadie se me ofenda! ¿Os pensáis que los barceloneses no tenemos muletillas?
Dato: al hablar español no se que pasa, pero cuando hay que decir palabras que tenga la L, es como si la lengua se nos quedara electrocutada por la espada de star wars (a lo Jar Jar Binks) y fuéramos incapaces de terminar con ella; una especie de L geminada permanente.
Además solemos utilizar muletillas como:
Eh
Joder
¿vale?
Tío
O sea…
¿Me dejo alguna, así, basica? ;)
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